Hoy me apetece hablar un poco de uno de mis platos favoritos, la pizza. ¡El motivo es porque ayer hice una como jamás la había hecho! Con los bordes rellenos de queso. Improvisé un poco y la verdad, el resultado fue mejor de lo esperado.
He de decir que aún no he acertado (llevo un intento sólo) con el queso que le he de poner a los bordes para que se quede cremoso pero no se ponga en estado líquido.
En si es muy sencilla de hacer la pizza. Podemos comprar una harina ya especial para pizzas o simplemente añadir levadura a una harina normal y corriente.
Lo primero sería hacer la masa, para lo cual necesitaremos harina, levadura en el caso que esta no la lleve incorporada, agua tibia, aceite y sal. Hemos de hacer una montañita tipo cráter a modo de recipiente y añadir dentro todo: agua, aceite, levadura y sal.
En el caso que pongais la levadura aparte de la harina, os aconsejo que mezcleis la sal con la harina que vayais a usar antes de hacer la montañita, ya que la levadura tiende a palmarla en contacto directo con la sal.
Al principio cuesta hacer la masa, porque se pega por todos poros de tu mano (o con lo que la amases, sobre gustos y tendencias no hay nada escrito) pero finalmente y después de mucho trabajarla ( de 10 a 15 min aprox.) quedaría así:
Tal vez os pregunteis porque no pongo las cantidades de los ingredientes, tiene una explicación muy sencilla que se remonta a antes de independizarme con mi pareja.
Cuando vivía con mis padres y mi hermana, las pocas veces que cocinaba siempre lo hacía siguiendo las recetas paso a paso, con las medidas exactas, una barbaridad. Eso está bien cuando no tienes toooodo el tiempo del mundo y no sabes bien lo que estás haciendo, pero la cosa cambió, a medida que tienes que ir cocinando día si día también lo pones todo a ojo, improvisas y le vas agarrando la mano al saber cocinar. Vine a la Argentina pensando que sabía cocinar pero hasta no hace mucho descubrí que aún me faltaba muchisimo para llegar al nivel más básico. Así que poco a poco voy viendo mejoras y una de ellas es el no usar cantidades numéricas en las recetas que cocino! (Que "profesioná").
Una vez tenemos la masa bien amasada, es hora que dejemos trabajar a la levadura, para esto la pondremos en un recipiente con un poquito de harina para que no se pegue con un trapo humedecido con agua caliente cubriendolo. Dejar reposar de 30 a 40 min hasta que doble su tamaño original.
Ahora lo más difícil está hecho. Simplemente le tenemos que dar forma con el rodillo o con las manos. Empezando este paso aprovechamos para precalentar el horno al máximo.
Tan fina como la queramos. Aqui es donde aprovechamos para ponerle el relleno que queramos al borde, en mi caso, queso cremoso.
Y hacemos el borde.
Y sencillamente le poneis la salsa que querais, en mi caso un sofrito de tomate, pimiento rojo y cebolla, con oregano y algo de pimenton rojo, queso cremoso por encima y al horno hasta que veais que la base está hecha.
El resultado es la primera imagen de todas! Quedó bastante rica, aunque la masa me quedó algo sosa. La próxima quedará al punto!
Por lo que he leido, el orígen de la pizza se remonta a la antigua Grecia, donde estos eran grandes consumidores de un pan plano llamado "plakuntos" decorado con especias, ajo y cebolla. En la época de Dario I el grande 521 - 486 a.C., los persas consumían unas tortas de pan rellenas de queso y dátiles. A lo largo de los años se le fueron incorporando ingredientes, cada cultura preparaba sus panes de manera diferente, pero se dice que fue en Nápoles, Italia la cuna de la pizza que todos conocemos, siendo un alimento consumido por la población de bajo poder adquisitivo.








1 comentarios:
Grandeeeee!!! que buena pizza loko! Si queres, te invito a mi blog, donde verás mis programas de TV, hay uno en el que hago pizza.
juanmachefdecorazon.blogspot.com
Juanma, Chef de Corazón
Publicar un comentario